Atrévete a seguirme tras las puertas crujientes
Donde basta la espina ardiente de unos ojos
La caverna morena con olor de volcán
Te aguarda entre mis piernas
Yo soy la comulgante de los cabellos negros
La mirada inhumana los soles atontados
Bajo un hombre crucé veinte veces el mar
La abundancia del mar el azul los reflejos
Tu miembro de esplendor mis pechos de dolor
La mirada rendida bajo una boca ornada
Tales son mis placeres mis vientos mis angustias.
Una sombra te guarda el mundo te resguarda
¡Cliente! Nosotros dos espantados en uno
Por una vez vencemos la negra eternidad.
(Matière céleste, 1937.)
Poesía francesa del siglo XX traducida por Raúl Gustavo Aguirre / Poetas franceses contemporáneos (De Baudelaire a nuestros días)
Raúl Gustavo Aguirre: poeta, antólogo, traductor y crítico nacido en Buenos Aires, Argentina (1927-1983).
Mostrando entradas con la etiqueta Pierre-Jean Jouve. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pierre-Jean Jouve. Mostrar todas las entradas
El ojo y la cabellera, Pierre-Jean Jouve
Fijo en la duración, cerrado como un pozo
En el secreto del yo entre los bigotes
Para la eternidad; es una boca abierta
Que sopla una bandera de funesto perfume
Es un mirar velado
Que pronuncia un vocabulario ensangrentado.
(Sueur de Sang, 1933.)
En el secreto del yo entre los bigotes
Para la eternidad; es una boca abierta
Que sopla una bandera de funesto perfume
Es un mirar velado
Que pronuncia un vocabulario ensangrentado.
(Sueur de Sang, 1933.)
Noche mía, Pierre-Jean Jouve
Noche mía me haces señas antes del alba
Aquí sólo tenemos el temblor y el espanto
Los muebles que los pasos del vencedor habitan
Y el resplandor de la demencia en el botín
Y la resignación
Y lo horrible. Oh fulgor inusual de los muertos
Sobre mis pensamientos cuando gimo de ver,
Bajo tu claridad yergo una extraña espalda.
(La Vierge de Paris, 1944.)
Aquí sólo tenemos el temblor y el espanto
Los muebles que los pasos del vencedor habitan
Y el resplandor de la demencia en el botín
Y la resignación
Y lo horrible. Oh fulgor inusual de los muertos
Sobre mis pensamientos cuando gimo de ver,
Bajo tu claridad yergo una extraña espalda.
(La Vierge de Paris, 1944.)
Negro retorno a la vida, Pierre-Jean Jouve
Si las sombras son más profundas que la sangre
O si la sangre es más profunda que la sombra
Qué negrura hay en los extremos de tu sangre
Es aquí donde se entra en la noche virgen
Es aquí donde ella desata su esplendor
Hormigueante de espacio y de espacio y de noche
Es aquí donde ella deja caer sus ruidos
Y sus mantos y sus desnudeces profundas
Es aquí donde todo surge, se yergue y ama
Negación en la Nada y en el No de la noche.
(Matière céleste, 1937.)
O si la sangre es más profunda que la sombra
Qué negrura hay en los extremos de tu sangre
Es aquí donde se entra en la noche virgen
Es aquí donde ella desata su esplendor
Hormigueante de espacio y de espacio y de noche
Es aquí donde ella deja caer sus ruidos
Y sus mantos y sus desnudeces profundas
Es aquí donde todo surge, se yergue y ama
Negación en la Nada y en el No de la noche.
(Matière céleste, 1937.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)